2016 se cerró, en términos futbolísticos, el 9 de enero de
2017 con la entrega del premio “The Best” de la FIFA al mejor jugador del año
2016. Previamente, el 12 de diciembre de 2016, había sido la gala de entrega
del “Balón de Oro” de France Football, también al mejor jugador del año.
El ya legendario trofeo de France Football fue el primero en
ser entregado y se lo llevó la estrella merengue. Cristiano Ronaldo obtiene así
su cuarto Balón de Oro, aproximándose a los cinco que tiene Lionel Messi. Unas
semanas más tarde se celebraba la primera gala de entrega del premio The Best
que también fue a parar a las manos del portugués.
Sí que es cierto que CR7 superó la cifra de 50 goles en
todas las competiciones por sexto año consecutivo. También es verdad que
levantó la Champions con el Real Madrid (siendo el máximo goleador de la
competición) y la Eurocopa con Portugal. Los otros dos finalistas fueron, de
hecho, otros dos grandes cracks del fútbol: Lionel Messi (Barça)
y Antoine Griezmann (Atlético de Madrid). El jugador blaugrana ganó la Liga
BBVA 2015-2016, la Copa del Rey y la Supercopa de España con su club mientras
que el futbolista rojiblanco fue el “pichichi” y mejor jugador de la Eurocopa.
La entrega de ambos premios este año ha sido puesta en
entredicho por muchas personas y aficionados de este deporte. Sinceramente, mi
opinión sobre este asunto es escéptica. No encuentro la manera por la que
Cristiano pueda haber sido el mejor jugador del año 2016 por delante de Messi.
Este último tiene un potencial enorme y es capaz de tirar el sólo de un equipo
completo, al contrario de CR7, generando mucha superioridad con sus
intervenciones en el juego.
No es la primera vez que parece que hay amaños en este tipo
de galardones. Allá en el 2010, cuando España se alzó con su primer Mundial,
Iniesta parecía a todas luces el mejor jugador del año con diferencia, pero quedó
en segundo puesto, por delante de Xavi Hernández pero por detrás de Messi.